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Abogados laboralistas Toledo. Cómo conseguir más de 30.000€ en concepto de indemnización de daños y perjuicios

Abogados laboralistas Toledo

Abogados laboralistas Toledo-Mar GalánSi hay algo muy frecuente en nuestro país, como así se pone de manifiesto en numerosas estadísticas confeccionadas al efecto, es la producción de accidentes laborales. Los abogados laboralistas en Toledo suelen encontrarse con numerosos casos en los que un consejo legal adecuado puede resolver una complicada situación.

Cuando se produce un accidente en el ámbito de trabajo, el derecho laboral ofrece soluciones específicas para resolver las consecuencias del accidente en la vida y en el entorno de la víctima, ya que en numerosas ocasiones el accidente puede dejar profundas secuelas que pueden perjudicar para siempre la vida de la persona accidentada, afectando a su calidad de vida.

Puede haber casos en que el trabajador que sufre el accidente acuda al sindicato al que está afiliado buscando un asesoramiento especializado y, especialmente, abogados laboralistas gratis. Esto es así porque la afiliación le asegura el acceso a la asesoría jurídica del sindicato en cuestión. Pero, a veces, los abogados de la propia asesoría carecen del tiempo necesario para valorar lo específico que resulta ser el accidente laboral, provocando cierta frustración en el trabajador.

Es, a veces, por este motivo, por lo que la víctima del accidente acude al consejo especializado de un abogado de accidente de trabajo, ya que este profesional se ha formado en esta materia tan específica del Derecho del Trabajo y le puede asesorar sobre los pasos a seguir en caso de accidente de trabajo y cuál podría ser la indemnización que le podría corresponder.

Ejemplos de accidentes de trabajo

Existen varios tipos de trabajo: Los que se producen en el mismo centro de trabajo; Los que se producen yendo o viniendo del trabajo, también llamados accidentes “in itinere”; Los que se padecen por obedecer una directriz empresarial o accidentes “en misión”, etc. No se trata tanto de hacer una descripción exhaustiva de todas las clases de accidente de trabajo existentes, como de hacer ver al posible cliente en cuál de ellos se encuentra el accidente que ha sufrido.

Abogados laboralistas Toledo

¿Contingencia común o contingencia profesional?

Una de las cuestiones más conflictivas a la hora de proceder a la reclamación o denuncia, en su caso, de un accidente laboral es la determinación de la contingencia. Esto es, la inclusión en el sistema de la Seguridad Social, ya sea por cuenta propia o ajena, supone la obligación de cotizar a la Seguridad Social para la cobertura de las prestaciones.

El hecho de la obligación de cotizar va a tener mucho que ver con las diferentes contingencias protegibles. Las que me interesa aclarar ahora son: las contingencias comunes, que se derivan de enfermedades comunes o accidentes no laborales; y las profesionales, derivadas de los accidentes de trabajo y enfermedades profesionales.

Pues bien, en muchas ocasiones, se puede producir un conflicto o lo que se llama reclamación de contingencia con la empresa a la hora de considerar un accidente de trabajo como contingencia profesional, pero para eso están los juzgados que van a determinar el tipo de contingencia que pueda corresponder. Esto es importante saberlo porque, lógicamente, si la empresa entiende que el trabajador se ha lesionado en su casa, no va a querer indemnizar al mismo por el daño producido.

Abogados laboralistas Toledo, a modo de ejemplo FICTICIO :

En enero de 2015, acudió a mi despacho de abogados laboralistas en Toledo Patricia S.S. buscando consejo legal sobre una situación bastante desagradable que estaba padeciendo en su trabajo. Patricia S.S. desempeñaba su trabajo como dependienta en una tienda de juguetes en la que llevaba 17 años trabajando. Hasta entonces no había tenido ningún problema ni con su jefe ni con sus compañeros, no había sido sancionada nunca, siendo una trabajadora bastante responsable.

La situación era la siguiente: mi cliente llevaba cerca de un año sufriendo acoso laboral ejercido por parte de su jefe Vicente R.T. hasta el punto de que se encontraba cerca de seis meses de baja médica, y con un cuadro diagnosticado por el especialista al que acudió de trastorno ansioso depresivo. Estaba aterrada ante la posibilidad de que el médico de familia le diera el alta y tuviera que incorporarse a trabajar.

El informe del psiquiatra era muy claro: la sintomatología que presentaba mi cliente tenía una relación estricta con el trabajo, y, más concretamente, con la presión que ejercía el jefe de mi cliente sobre ella. Por otra parte, la Mutua de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales con quien la empresa tenía contratadas las contingencias profesionales le había llamado para evaluar su estado de salud. Mi cliente acudió a la Mutua que se limitó a realizarle preguntas bastantes superficiales sobre su estado de salud, sin entrar en el componente psicosocial de la dolencia que padecía.

Abogados laboralistas Toledo, a modo de ejemplo

Mi cliente me consultó sobre las consecuencias legales que podría tener el marcharse de motu propio de la empresa porque no podía soportar más la situación en la que se encontraba. Yo le aconsejé que de ninguna de las maneras debía tomar tal decisión tras tantos años trabajando. A mi modo de ver lo que procedía era reclamar que el acoso laboral era un accidente laboral e interponer una demanda por extinción del contrato de trabajo por acoso laboral, como así se regulaba en el Estatuto de los Trabajadores.

¿Qué obtuvo Patricia S.S.?

El interponer este tipo de demanda es equiparable a la consideración del despido como improcedente; a solicitar la suspensión de la vuelta al trabajo como medida cautelar hasta que no recayese sentencia judicial; y a pedir una indemnización por daños y perjuicios. Mi cliente me dio luz verde, y, justo antes de entrar a celebrar el juicio, se consiguió conciliar. Patricia S.S. obtuvo la cuantía correspondiente a la indemnización por despido improcedente, que era de 4.569 € más una cantidad de 30.000€ en concepto de indemnización por daños y perjuicios.

En definitiva, el acudir a abogados laboralistas asegura un adecuado asesoramiento, la valoración de cada caso en concreto, y, por supuesto, responden a la sensibilidad que, por ejemplo, para el caso arriba descrito, se requiere. Así lo hice yo, mostrando mi cliente total satisfacción por la forma de llevar y solucionar su grave problema.

(Defendemos a clientes en  (ciudad) y provincia. Somos abogados para Quintanar de la Orden  Y abogados para Ocaña )

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